Relatos de Luz - Fundación Mustakis
2025_ Diseño y mediación pedagógica
Laboratorio Creativo - Fotografía
docencia y diseño de exposición.
Relatos de Luz es un proyecto de diseño pedagógico y mediación artística desarrollado para la Fundación Mustakis.
A través de un taller de ocho sesiones para niños y niñas, exploramos la fotografía no solo como técnica, sino como un canal de autoexpresión y desarrollo integral.
El recorrido transitó desde la captura digital hasta la creación artesanal de cámaras estenopeicas, fomentando una "creatividad transmitida" donde cada participante se convirtió en autor de su propia narrativa visual, culminando en una emotiva exposición comunitaria.
A comienzos de 2025, de la mano de María Paz Nassar y la Fundación Mustakis, nos embarcamos en el hermoso desafío de diseñar y desarrollar un taller de fotografía para niñas y niños de 9 a 12 años.
Nuestra meta fue crear un espacio de encuentro donde el lenguaje artístico sirviera como puente para explorar la creatividad, la narrativa y el asombro por el proceso fotográfico.
Junto a la fotógrafa y diseñadora gráfica Consuelo María Imboden, estructuramos un itinerario pedagógico de ocho sesiones semanales. Diseñamos este recorrido para que los participantes habitaran la fotografía primero como un fenómeno cotidiano y luego como una herramienta de expresión; viajamos desde la inmediatez del mundo digital hacia la magia de lo analógico, culminando en la creación artesanal y propia de la cámara estenopeica.
Uno de los pilares más valiosos del proyecto fue la creatividad transmitida. Más que enseñar una técnica o la fotografía “correcta”, buscamos entregar las herramientas necesarias para que cada niña y niño descubriera su propia voz. Nos enfocamos en facilitar un proceso donde la imagen, el cuerpo y la emoción se entrelazaran, permitiendo que cada autor manifestara su identidad de forma auténtica.
Nuestra gestión del taller puso especial énfasis en el desarrollo integral. Antes de construir sus cámaras, compartimos la experiencia de comprender la luz como un fenómeno óptico y exploramos juntos conceptos de encuadre y composición, buscando sensibilizar sobre lo que estos nos despiertan a través de ejemplos. Fue fundamental promover una colaboración técnica y humana que enriqueciera tanto el aprendizaje individual como la vivencia colectiva.
Este proceso permitió que cada infancia se diera el permiso de descubrir, jugar y compartir su propia curiosidad visual.
Para cerrar este ciclo, organizamos una exposición final que se transformó en un hito comunitario: fueron los mismos niños y niñas quienes, con orgullo, presentaron sus obras a sus familias, convirtiendo el cierre en una celebración del aprendizaje compartido.